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Mapa Jauja

Datos Básicos de Jauja

Ubicación Geográfica
Sierra central del Perú. Altitud
3410 msnm.
División Política
Conforma una de las 9 provincias de la Región Junín, está dividida en 34 distritos.
Población
99,620 Habitantes (INEI 2005)
Clima
Variado en función a la altitud, en el año se presentan 2 estaciones marcadas la lluviosa de octubre a abril, y la seca de mayo a setiembre. Distancias
Lima - Jauja = 252 Km. Tarma - Jauja = 56 Km. Huancayo - Jauja = 45 Km.

LA ZONA ARQUEOLÓGICA DE TUNANMARCA

Por: manuel Perales Munguia (Arqueólogo)

Tunanmarca

Generalmente en nuestro medio oímos decir que no existen estudios serios sobre el conjunto arqueológico de Tunanmarca, pero en esta oportunidad queremos demostrar lo contrario. Sí hay investigaciones -y en buen número- realizadas en su mayoría por especialistas extranjeros. Lo que ocurre es que casi todas sus publicaciones han sido realizadas fuera del país y en idiomas diferentes al castellano, limitándose de este modo su acceso al público nacional y local, permitiendo por ello que se difundan versiones distorsionadas sobre su historia.

Reseña de las investigaciones arqueológicas en Tunanmarca
Aunque los primeros reportes arqueológicos sobre Tunanmarca se remontan al Siglo XIX cuando Leonce Angrand visitó el sitio en 1838 (Rivera Martínez s/f), los registros sistemáticos iniciales sobre el mismo fueron realizados por Carlos Gutiérrez Noriega en la década de 1930 quien denominó a este sitio con el nombre de Jatun-Mallka llegando a caracterizar a su arquitectura como de tipo "chulpario", de un estilo constructivo que empleaba la piedra irregular, diferente a las construcciones de piedra rectangular que halló en Huajlash (Gutiérrez 1937: 50-51).

Casi dos décadas después, Hans Horkheimer realizó una rápida exploración en el valle del Mantaro, denunciando el rápido proceso de destrucción que estaba sufriendo Tunanmarca a causa de la ignorancia de los lugareños y escolares de las inmediaciones quienes derribaban las viejas construcciones con la finalidad de utilizar sus piedras para levantar cercos o por el mero gusto de derruirlas (Horkheimer 1951: 27).

Posteriormente en el año 1975 Jeffrey Parsons y Ramiro Matos iniciaron el primer reconocimiento arqueológico sistemático a gran escala en Jauja y el valle de Yanamarca, identificando un patrón de asentamiento bastante jerarquizado durante el Período Intermedio Tardío (1000-1460 d.C.)en el que Tunanmarca se mostraba como el asentamiento principal y dominante en toda la zona (Parsons y Matos 1978).

Luego, a fines de la década de 1970, un equipo de arqueólogos de la Universidad de California dirigidos por Timothy K. Earle emprendieron un estudio detallado de todos los complejos arqueológicos más importantes del valle de Yanamarca orientado a definir con precisión su antigüedad y el rol que jugaron en el pasado (Earle et.al. 1980). Con este fin elaboraron un plano bastante detallado de todo el sitio de Tunanmarca basado en fotografías aéreas, para luego ejecutar un programa intensivo de excavaciones arqueológicas en distintos puntos del complejo mencionado (Earle et.al. 1987). Es en base a los análisis de los materiales y evidencias recuperadas durante estos trabajos que los integrantes del Proyecto de Investigaciones Arqueológicas Alto Mantaro de la Univ. de California han venido publicando en los últimos años diversos artículos y libros referentes a la vida cotidiana y la economía doméstica de los Xauxa y Huanca antes y durante el régimen Inca (vg. D'Altroy 1992; D'Altroy y Hastorf 2001; etc.).

Las excavaciones arqueológicas
Antes de iniciar con las excavaciones en Tunanmarca, el equipo de la Universidad de California elaboró, como ya se dijo, un plano detallado del sitio en base a fotografías aéreas, el cual fue corregido después en el mismo terreno. Luego de los análisis de distribución de las edificaciones y del acabado de la arquitectura, se identificaron las posibles unidades residenciales compuestas en su mayoría por una o dos estructuras circulares dispuestas alrededor de un patio central y que servían como viviendas ocupadas por familias nucleares. Las unidades residenciales cuyas construcciones tenían mejor acabado y un tratamiento especial de la piedra curiosamente contaban con hasta seis edificios alrededor del patio y se localizaban hacia la parte central del complejo, cerca de las plazas, motivo por el cual se les empezó a considerar como posibles residencias de gente de élite (Earle et.al. 1987: 17).

Tunanmarca

La estratigrafía registrada durante las excavaciones indica que en su totalidad el pueblo tuvo una ocupación breve, entre los años 1280 y 1425 d.C. según fechados radiocarbónicos, tiempo correspondiente a la fase Wanka II o segunda mitad del Intermedio Tardío que se prolonga hasta alrededor del año 1460 d.C. cuando arribaron los Incas al valle del Mantaro.

Todas las edificaciones eran multifuncionales, pues algunas servían como cocina por la presencia de fogones y abundantes restos de ollas, mientras que otras habrían sido dormitorios o depósitos aunque también se han identificado áreas de almacenaje en los patios, hacia algunas esquinas o espacios encerrados en medio de dos construcciones circulares. De igual modo se sabe que la basura era acumulada hacia algunas de las esquinas del patio o detrás de las viviendas.

Reconstruyendo la vida cotidiana Xauxa desde Tunanmarca
De acuerdo a los cálculos corregidos del Proyecto Alto Mantaro, Tunanmarca debió tener en su mejor momento una extensión de 23.1 hectáreas que albergaron entre 7,955 y 13,259 habitantes (D'Altroy 1992: 57). Los fechados de Carbono 14 de muestras orgánicas procedentes de las unidades residenciales excavadas fluctúan entre los años 1280 d.C. y 1425 d.C. por lo cual se señala que la ocupación del sitio fue bastante breve, confinada a la segunda mitad del Período Intermedio Tardío que corresponde a la fase Wanka II (1350-1460 d.C.) de la secuencia cronológica propuesta para el valle del Mantaro. Un asentamiento cercano a Tunanmarca pero de menor tamaño, Umpamalca, presenta fechados radiocarbónicos que oscilan entre los años 1400 d.C. y 1465 d.C., motivo por el cual Earle y su equipo consideran que fue una aldea satélite de Tunanmarca, fundada posteriormente (Earle et.al. 1987).

La dieta de los habitantes de Tunanmarca era relativamente variada, presentando mayor incidencia en el consumo de maíz, talhui, quinua, papa, oca, olluco y mashua, los cuales eran complementados con la carne de llama, alpaca, cuy, perro, vicuña, guanaco, taruca, venado, ranas, aves silvestres y peces de la zona. Las clases altas tuvieron acceso al consumo de mayores cantidades de maíz, ají, tabaco y coca, así como de camélidos, cérvidos, cuy, perro, rana y peces. Muchos de los huesos, especialmente de los camélidos consumidos eran utilizados para la elaboración de implementos como agujas y punzones. También se han reportado evidencias de un sacrificio de comadreja junto a la mandíbula de una llama en el interior de una vivienda (Earle op.cit.).

Las gentes de la clase noble empleaban en sus actividades cotidianas cerámica de buen acabado y decorada, en su mayoría porongos grandes, tazones y platos. Los porongos eran utilizados para el almacenaje de productos agrícolas y líquidos como la chicha, en tanto que los tazones y platos eran empleados para servir los alimentos. Todo esto demuestra fehacientemente que las élites de Tunanmarca tenían mayor acceso a los excedentes de producción de la comunidad los cuales eran almacenados en sus viviendas y que además organizaban grandes festividades en las que se servía abundante comida y chicha a las gentes del pueblo en retribución al préstamo de su mano de obra en las labores agrícolas y ganaderas.

Tunanmarca

Durante el Intermedio Tardío el intercambio comercial fue mínimo entre los pueblos del valle de Yanamarca con los de las comarcas aledañas. Casi toda la cerámica producida en Umpamalca era destinada al consumo doméstico y local por parte de los habitantes de Tunanmarca, Hatunmarca, Chahuín, etc. (Earle op.cit.).

Por otro lado los análisis de los entierros humanos recuperados en las excavaciones en Tunanmarca evidencian un alto índice de mortalidad, principalmente de individuos jóvenes. Dos esqueletos de niños presentaban a su vez indicios de anemia y a nivel general todas las dentaduras de los cráneos analizados mostraban un mayor desgaste de los incisivos y patologías como abscesos dentarios en los adultos. La gran cantidad de entierros secundarios en este sitio se deberían, de acuerdo a los estudios del Proyecto Alto Mantaro, a eventos de destrucción o alteración de tumbas ya existentes, hecho que habría obligado a los familiares de los difuntos a trasladar los restos de sus seres queridos al interior de las unidades habitacionales en el mismo pueblo (Earle Ibid.).

Tunanmarca ¿aldea o ciudad?
En los estudios y tratados sobre urbanismo se considera como CIUDAD a un asentamiento poblacional cuyos habitantes desarrollan actividades económicas secundarias. Estas actividades secundarias surgen con la especialización laboral, es decir con la aparición de sectores laborales que se dedican a tiempo completo a la producción de insumos y bienes destinados al consumo y al intercambio comercial. En la historia antigua la aparición de estos especialistas se halla estrechamente relacionado al surgimiento del ESTADO con toda su burocracia.

Las investigaciones realizadas en Tunanmarca por el proyecto Alto Mantaro no han identificado indicio alguno de la presencia de especialistas o artesanos a tiempo completo ni de burócratas que intermediaban en el ejercicio del poder entre un gobernante y el pueblo. Por el contrario, sólo se han identificado huellas de una incipiente especialización económica en la que algunos sectores de agricultores y pastores de Tunanmarca alternaban sus ocupaciones primordiales con actividades de hilandería, textilería, elaboración de implementos líticos y producción de cerámica. Más aún, se ha puesto al descubierto que las mismas clases nobles tomaban parte en las labores del campo, al lado de las familias de la gente común. Lo que diferenciaba a estas familias de élite del resto del pueblo era su prestigio y capacidad de convocar a la comunidad para desarrollar trabajos y obras en su beneficio, lo cual retribuían con grandes agasajos y fiestas. Además, controlaban el tráfico de ciertos bienes de carácter ritual y de status como objetos de metal, piedras preciosas, coca, tabaco, etc. (Earle et.al. 1987). Por todo lo expuesto Tunanmarca se halla lejos de ser una ciudad propiamente dicha, sino más bien se le debe catalogar como una aldea gigante conformada por una gran cantidad de unidades habitacionales y viviendas aglutinadas en un espacio delimitado por muros perimétricos o murallas cuyos habitantes eran básicamente agricultores y pastores entre los cuales destacaban algunos linajes o ayllus que detentaban prestigio y competían con los de otros pueblos vecinos por el acceso a productos suntuarios y el acceso a mejores tierras y pastos (D'Altroy 1994).

Tunanmarca ¿capital de los Xauxa-Huancas?
En un artículo reciente el historiador Carlos Hurtado Ames (2001) ha realizado una evaluación bastante objetiva de la versión tradicional que sostiene que Tunanmarca fue "capital" de los Xauxa-Huancas. Basándose en fuentes históricas tempranas Hurtado ha puesto en tela de juicio la existencia del llamado "reino Huanca" y por ende de la de una "capital". De igual modo la arqueología tampoco encuentra evidencias para sustentar este mito y en ello Terence D'Altroy (1992: 70) es enfático al señalar que "Contrariamente a los reportes de un reino Wanka unificado [se refiere a las afirmaciones de W. Espinoza (1971: 37-38)], los datos arqueológicos señalan la existencia de un conjunto de numerosas unidades políticas en competencia dentro de la región. Lo que ocurre es que simplemente una identidad étnica común no implica necesariamente una unificación política. El poder sociopolítico en la sierra central en el Intermedio Tardío estuvo dividido entre numerosas unidades políticas autónomas, aunque las sociedades de la región se estaban volviendo cada vez más centralizadas y estratificadas". Este fenómeno de competencia por poder y prestigio entre diversos estamentos y linajes de los Xauxa-Huancas ha sido denominado "faccionalismo" por los arqueólogos (D'Altroy 1994). A pesar que Tunanmarca fue uno de los pueblos más importantes en el Intermedio Tardío, las evidencias arqueológicas niegan la existencia de un "reino" Huanca y una "capital" del mismo.

Algunas reflexiones finales
Sobre el final de Tunanmarca Waldemar Espinoza escribió en 1972 (p. 38) que ésta fue "la última ciudad en rendirse al militarismo cusqueño. Viejos documentos, todavía inéditos, cuentan que los Huancas de la capital del Reino, fueron vencidos por hambre y sed, ya que sus provisiones se agotaron. Pero una vez derrotados, sus heroicos defensores fueron deportados en masa a la región septentrional de Chachapoyas (...). Túpac Yupanqui ordenó derribar casas, palacios y templos. Todo fue echado por los suelos, salvo seis u ocho habitaciones que las dejaron intactas...". Por otro lado las investigaciones del Proyecto Alto Mantaro en Tunanmarca han indicado que la ocupación del sitio ocurrió durante la época Wanka II, entre los años 1350 y 1460 d.C., no hallándose indicios de ocupación alguna para los años de la ocupación Inca del valle del Mantaro entre 1460 y 1533 (Earle et.al. 1987). Todo parecería indicar que después de la conquista de nuestra región por los cusqueños Tunanmarca fue abandonada definitivamente, corroborando quizás la versión de Espinoza Soriano pero queda una duda: en la parte central de Tunanmarca, en torno a la plaza oriental, existen dos estructuras rectangulares cuyo diseño se acerca más a los patrones constructivos Inca. Espinoza Soriano (1971: 37) las confundió con un supuesto "templo a Wallallo Carguincho", pero en realidad aparentan ser edificios levantados en tiempos Inca, similares a otros reportados en diversos puntos de Tahuantinsuyu como Ichu en Huanuco y La Paya en Salta, Argentina (Hyslop 1990), los cuales generalmente eran residencias de los curacas o señores locales levantados a la usanza cusqueña para denotar mayor status. Paradójicamente el Proyecto Alto Mantaro no realizó excavaciones en estos edificios rectangulares centrales para precisar su antigüedad y el tipo de actividades que en ellos se desarrollaron. Además, sabemos de la existencia de un posible camino Inca el cual pasa muy cerca de Tunanmarca y que aparenta dirigirse hacia este sitio cruzando por el paraje denominado Elefantioc al sur del complejo (D. Motta, comunic. pers.1996). ¿El pueblo de Tunanmarca fue abandonado del todo durante la ocupación Inca? He aquí una línea de investigación para el futuro.

Finalmente en la cita de Espinoza Soriano antes transcrita se hace referencia a que los ocupantes de Tunanmarca fueron deportados a Chachapoyas. Efectivamente, a 4 km. al norte de esta ciudad se halla un pueblo llamado "Huancas", capital del distrito del mismo nombre, el cual tuvimos la oportunidad de visitar el año 1995. Sus habitantes, especialmente las mujeres se dedican de modo casi exclusivo a la producción tradicional de cerámica, la misma que distribuyen en un radio de casi 80 a 100 km. a la redonda. Mantienen una rivalidad tradicional con los habitantes de la ciudad de Chachapoyas y otros pueblos vecinos de los "chachas", quienes los acusan de ser "sucios", "mentirosos" y "opas" y que han usurpado su territorio en el pasado. Al respecto una anciana de Huancas nos refirió que esta hostilidad hacia ellos se debe a que "no eran oriundos de este lugar" y que los de Huancas "habrían sido traídos hasta allí por los Incas desde un pueblo muy lejano en la sierra". Otra mujer nos contó también que había oído decir a sus abuelos que ellos habían llegado de un sitio llamado "Huacos" que dicen está por Jauja", aunque en realidad no sabía a ciencia cierta donde quedaba este último lugar. ¿Son estas gentes del pueblo de Huancas descendientes de mitmaqs transplantados a Chachapoyas desde el valle? En caso de ser así, ¿cómo saber si sus ancestros procedían de Tunanmarca? Tenemos aquí otro problema que deberán investigar mancomunadamente historiadores, arqueólogos y antropólogos.