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| La traída
del árbol (Jhilo Huantuy) Es un ritual que consiste en trasladar el árbol de un determinado sitio para plantarlo en algún barrio de Jauja o sus distritos, según las circunstancias, el que posteriormente será "cortado". Sin embargo, la "traída" presenta varias etapas que explicaremos brevemente. El día de la "traída" se acostumbra recibir el alba con una salva de 21 camaretazos, lanzados generalmente en la casa del padrino, la que a la vez es una llamada a los cobarrianos e invitados varones a su casa para degustar la deliciosa patasca jaujina, que para el efecto se ha preparado y, acompañada de su rocoto, tiene un sabor único, la mismo que "se mata" con una copa de anisado nájar, de la más fina calidad. Este potaje, va acompañado de una taza de café caliente y panes jaujinos (bollo) con jamón, es el denominado "desayuno". A medida que transcurre el tiempo y mientras los demás invitados son atendidos, se van sirviendo los famosos tragos elaborados sobre la base de "caña de Monobamba", (lugar de la selva de Jauja donde se produce este "elixir de los dioses"). Es de rigor que los invitados se presenten con su manta jaujina ("ushcata"), su lazo y su sombrero de paja, también jaujino. A eso de las nueve, la comitiva sube a los camiones contratados por el padrino y parten rumbo a la campiña de Huertas (distrito de Jauja) u otro bosque para traer los árboles. El marco musical en esta etapa emana del cacho o huajla (vientos), y la tinya (percusión), que entonan compases alegres y fuertes, los que se escucharán hasta la "parada de monte". Una vez llegado al paraje, el padrino y el "alto comando" se encargarán que todo salga como se ha planificado. El padrino con el "alto comando" escogen el árbol más recto, con follaje y de considerable altura. Inmediatamente ordenan que se amarren en lo alto de la copa una soga para dirigir su caída. En este momento se empieza a cortar el árbol, dando los primeros hachazo de manera simbólica el padrino, luego le siguen sus invitados hasta que se logra derribarlo. En el transcurso de este acto se van sirviendo los tragos preparados: néctares, pócimas, bebedizos. Hay una serie de reglas que deben ser cumplidas por los concurrentes varones en la traída, las principales giran en torno a la correcta manera de comportarse, es decir, ayudar en todo lo posible y no dedicarse sólo a beber; utilizar correctamente la "ushcata", que se debe cruzar sobre el hombro derecho, la axila izquierda y anudarse a la altura del pecho; además de llevar el respectivo sombrero. A los concurrentes que no cumplan con estas reglas, el "alto comando" le aplica el "manshu", que consiste en cogerlo desprevenido, agarrándolo por las cuatro extremidades, levantándolo en vilo, mientras otro le coloca en la boca una botella con un trago consistente en una mezcla de diferentes tipos de licores para hacerle beber a la fuerza hasta emborracharlo. El "manshu" tiene algunas variantes como utilizar un biberón en el pico de la bottella, coger de la nariz al castigado o de otras partes de su cuerpo que omitiremos nombrarlo. El árbol será subido al camión mediante un complicado sistema de "tintimozos", quermas y el esfuerzo de los concurrentes para luego dirigirse a las playas del Yacus Mayu donde tendrá lugar el "talipacuy" (encuentro con las damas) y "shajteo" (merienda). Las damas parten de la casa de la madrina entre las diez y once de la mañana, bailando al compás de una competente orquesta típica dirigiéndose al denominado "talipacuy", llevando el "shajteo" que se servirá a los invitados y concurrentes. A esta etapa se le denomina "talipay" (dar alcance). A veces la comitiva de varones espera la llegada de las damas en el lugar elegido para el "shajteo". Cuando hacen su aparición entre guapidos y bailando entre ellas al son de la orquesta típica, los varones se disponen estratégicamente para el "tinkunacuy" (juego de harina y ortiga), el campo se engalana con las carcajadas, gritos de alegría, talco, ortiga, pica pica. El juego es con delicadeza, este termina temporalmente al constatar ambos grupos que no existe ninguno sin ser blanqueado. Para servir el "shajteo" se tiende sobre el suelo las "ushcatas" formando una gran mesa, en cuyos bordes, los presentes y "hueleguisos" se sientan intercalados entre dama y varón, sobre la improvisada mesa se riegan las habas, choclos y papas, con platitos de ají con queso y chicha de jora. El "shajteo" tradicional consiste en una porción de arvejas tostadas y molidas, queso "shajta", aderezado con ají colorado o amarillo, una porción de charqui desmenuzado y otra de cancha, con una pierna de cuy. Hoy se ha introducido otros portajes como lechón, pollo al horno o parrillada con choclos y papas. Terminado el "shajteo", los varones con sus parejas, totalmente pintarrajeados, se dirigen bailando a la plazuela del barrio donde se parará el árbol. Los que no encuentran pareja se trasladan en el camión adelantándose a la comitiva. Hasta hoy, desde tiempos ancestrales, el barrio de La Libertad conserva la tradición de traer y plantar alisos en sus cortamontes, los demás barrios traen eucaliptos. |
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