
ARTÍCULOS DE INTERES

| Autor:
Carlos H. Hurtado Ames Email: elxauxalito@hotmail.com Fecha : Octubre 2,002 |
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Tunanmarca: ¿La "capital" de la etnia Xauxa-Huanca? |
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La historia de los desarrollos
regionales durante el intermedio tardío en el valle de Jauja, ha
sido estudiado de manera somera; producto de ello es poco lo que sabemos
sobre los Xauxa-huancas, grupo étnico local que poblaba el valle
antes de ser sometidos por los incas. En el presente artículo no
pretendemos hacer un examen de los trabajos publicados al respecto; de
esta historia nos interesa específicamente lo relacionado a Tunanmarca
(Siq`llapampa y/o Siquillapucara) y dilucidar si fue en efecto la capital
de lo que se ha llamado reino huanca. También nos interesa discutir
si efectivamente existió una unidad política entre los huancas,
ya que se les ha llamado como reino, señorío e incluso como
nación, cuya capital fue, precisamente, se dice, Tunanmarca. La mayoría de los autores que se han ocupado del tema, coinciden en señalar, de acuerdo a las informaciones históricas, que a partir del siglo XVI se identifica con el término huanca a un grupo étnico que desde mediados del siglo IX d.C. ocupó los territorios de las actuales provincias de Jauja, Huancayo, Concepción y Chupaca, y que hacia 1460 fue incorporado al Tahuantinsuyo por Túpac Inca Yupanqui, durante la expansión imperial cusqueña. Es importante apuntar la imagen que nos ofrecen las tempranas crónicas de los españoles que pisaron el suelo del valle, las que invitan a pensar que las etnias que poblaban el valle fueron dos: los huancas y los xauxas. Al respecto, Pedro Pizarro señala: "Estos naturales de Xauxa son de dos parcialidades, unos que llaman Xauxas, y otros Huancas" (Citado en Rivera s/f: 39), pero la denominación común fue la de huancas. Al respecto, señala Garcilaso: "(…) debajo de un nombre y una misma generación y apellido, que es Huanca" (Garcilaso 1992 [1609]: 349). Entre las características más importantes de los huancas, las fuentes y los autores coinciden en señalar que se trataba de un pueblo guerrero, cuyas ciudades casi siempre estuvieron fortificadas en las cimas de los cerros, sus casas eran de planta circular con pequeñas ventanas (Espinoza 1971: 35); en cuanto a su organización social y económica, los huancas basaron su economía, principalmente en la agricultura y la ganadería. Los huancas reconocieron su origen o pacarina al puquio de Huarihuillca (Cieza de León 1986 [1554]: 243), a seis kilómetros hacía el sur del actual departamento de Junín. Aparte de reconocer a Apo Con Ticse Huiracocha como supremo creador, los huancas tuvieron un dios local llamado Huallallo Cargüincho (Espinoza 1971: 39). Al final del Intermedio Tardío los límites del territorio Huanca eran de la siguiente manera: por el norte limitaba con los curacazgos de los Tarumas y Chinchaycochas, por el sur con los Willcas, Cajas y Zoras, por el este con los grupos étnicos de los Antis (Quimirí y Campas), y por el oeste con los Yauyos de Lima (Mallma 1992: 85).
Inmediatamente nos interesa discutir lo relacionado a la unidad cultural y política de los huancas. Espinoza Soriano señala que se trata de un reino o señorío y que estuvo gobernado por un rey o jatuncuraca, de carácter hereditario y con poderes casi omnímodos cuyo nombre se ignora (Espinoza 1971: 38). De la misma opinión es Mallma Cortez (Mallma 1992: 88 y ss.). Al menos en las crónicas y demás papeles del siglo XVI no hay evidencia de este rey o jatuncuraca. Ello ha sido observado por el profesor chupaquino Aquilino Castro Vásquez, quien afirma que los huancas jamás constituyeron un reino o señorío ni tuvieron un rey universal. Prueba de ello sería que las fuentes históricas no mencionan el nombre de ningún rey. Tampoco podría decirse que olvidaron el nombre, pues las fuentes citan nombres de jefes famosos, pero estos corresponden sólo a sinches que fueron capitanes de guerra eventuales (Castro 1992: 133). Al respecto las Relaciones Geográficas de Indias aluden a una guerra intestina entre los mismos huancas: "A los quince capítulos, [los informantes] dijeron que antes del Inca, traían guerra unos con otros por adquirir mas tierras, y no salían fuera deste valle á pelear, sino era dentro del valle, los de la una banda del río que por él pasa con los indios de la otra (…)"(Vega 1881 [1582]: 85). Las Relaciones Geográficas también mencionan lo siguiente: "A los catorce capítulos, dijeron que fue cierto que en tiempo de su gentilidad, antes del Inca, nunca fueron sujetos a nadie, más que en cada uno destos repartimientos tuvieron y conocieron por sus señores a los indios más valientes que hubo (…)"(Ibid: 84).Garcilaso señala: "(...) con ser todos de una nación, tenían bandos y pendencias sobre las tierras de labor y sobre los términos de cada pueblo" (Garcilaso 1992 [1609]: 349). Hasta aquí podemos concluir que, en efecto, no existió ningún reino huanca, ni menos un rey con poderes omnímodos, lo que podemos ver es que lo que existió fueron diversos ayllus pero sin unidad política, conocidos como los huancas. Según Mallma Cortez hacia 1100 d.C. los huancas estaban conformados por los curacazgos de la Oroya Yauli, Siq'llapampa, Peche Ayllu o Wali-Wankas (Pachacayo), Chupaco (Chupaca), Marca Paccha (San Jerónimo de Tunán) con sus cuatro ayllus: Apu Alaya, Apu Guala, Poma Wasa y Paca Wala: Ackulla (Acoria), Kunayka (Conaica), Muya (Hoya) y Tayakcasa (Tayacaja), siendo esta etapa la máxima proyección territorial huanca cuyo control se hacía desde la llacta principal de Siq´llapampa (Mallma 1992: 86). Durante el periodo de expansión Inca, estos ayllus se habrían confederado (Ibid: 88), pero algunos ayllus menores desertaron o se sometieron pacíficamente a los del Cusco, ello explicaría las versiones sobre la anexión de los huancas al Tahuantinsuyo en las crónicas, las que, por un lado, hablan de un avenimiento pacífico y por otro de enfrentamientos y violencia. Ello corrobora nuestra suposición de la no unidad política entre los huancas, ya que la forma de anexión al Tahuantinsuyo fue tanto pacífica como violenta. Evidentemente que los que no escaparon ni se rindieron fueron los que se enfrentaron con los del Cusco, en una desigual batalla, debido a la superioridad del ejército imperial. Este fue el caso de Tunanmarca.
El historiador Waldemar Espinoza Soriano, en un trabajo publicado en 1971, menciona que Tunanmarca fue la capital, por casi medio siglo, de lo que él denomina "Reino Huanca" (Espinoza 1971: 36), aunque lamentablemente no cita sus fuentes que lo han llevado a tal conclusión . De acuerdo a lo que hemos venido señalando en este artículo, si no existió ningún reino huanca, tampoco existió ninguna capital del mismo. Tunanmarca es una ciudadela inca de regulares dimensiones (dos kilómetros de ancho por medio de ancho). Tunan significa cumbre, Marca es pueblo y Pucara fortaleza; por lo que algunos autores piensan que fue una ciudad fortificada. Como no es el objetivo de este artículo hacer un estudio sobre esta ciudadela preinca, no entraremos en más detalles. Es interesante señalar
los nombres que se le atribuyen a la misma. Waldemar Espinoza la denomina
Siquillapucara, según el mencionado autor en dicha ciudadela debieron
vivir mas de quince mil habitantes (Espinoza 1971: 38). Otra es la afirmación
de Mallma Cortez, para quien el nombre correcto es Siq´llapampa
(Mallma 1992: 86). Siq´llapampa, siguiendo a Mallma, fue el ayllu
mayor y la llacta principal de los huancas, desde donde ejercían
el control y en cuyos alrededores se congregaron muchísimas llaqtas.
Mallma, además, aclara la toponimia de las palabra: Siq'llapampa:
palabra quechua siq'lla o siquilla, planta campestre de flores azules,
y pampa: llanura extensa, luego llanura de abundantes flores azules. Siquillapucara:
palabra compuesta de siqui o siki semántica de posaderas, región
gluteoperineal, y killa: luna, en suma "posaderas de la luna"
(Ibid: 86). CASTRO, Aquilino Hanan
Huanca. Historia de Huanca Alta y de los pueblos del valle del Mantaro,
Chupaca, 1992. |
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